Tercera sesión

Cuando cuentas tus penitas penas a otros y ves que no te expresas y no transmites aquello que realmente sientes, qué impotencia. Qué impotencia cuando por tanto tiempo te tachan de algo que acaba durando más que un rotulador permanente súper waterproof: la familla, esa familia que en mi caso me define como alguien poco seria, impuntual y a veces irresponsable. ¿Acaso esa fama no es congruente con los 15 minutos (siendo optimista) que me hiciste esperar el otro día? Que me la he ganado a pulso, innegable. Cuando les cuentas que lo estás intentando, que crees no estar cometiendo apenas fallos de organización tan poco profesionales y sentir la duda, no es plato de buen gusto. Parece que los días tristes se suceden, ¿qué habré hecho mal esta vez? Hoy puedo afirmar que una persona despistada y un poco irresponsable no puede corregirlo repentinamente aún siendo muy, muy consciente de sus “virtudes”. Y cómo jode que te digan impuntual, irresponsable y desorganizada. Las verdades duelen. Imagínate que tu trabajo es sacar punta a los lápices, y tú día tras día sacando puta, digo punta a los puntos, digo putos lápices, con ganas y buen humor y, gradualmente, consigues ir mejorando la técnica del afilado y el redondeo de la punta. Pos que tu jefa de Alpino te esté en la oreja: los lápices negro, amarillo y verde no están perfectos, te toca loh cohoneh. Pero como tú eres un pringao, pos pones un jeto de corderito degollao y a espabilar. Pero todo tiene un límite. Y cuando estás apunto de colorear fuera de la raya, hay que decir: ¡centrémonos! Razonar, calibrar y decidir. ¿Pero hay algo que decidir?

Cambiar de aires llama a la inspiración, pero ¿qué haces cuando eso no sucede? ¿Cuando la inspiración es igual a la entonación de un sordo?

No es agradable que tras varios cambios sustanciales en tu presente, tu vida, sigas sin dar en el clavo, aquel clavo que hace que por un periodo relativamente largo puedas considerarte una persona feliz. Feliz es un adjetivo complicado. Está claro que si me comparas con un “negrito de África”, soy “bastante”más afortunada, pero eso no quita que tu vida, en la que satisfaces las necesidades básicas de una persona y donde, a grandes rasgos, se te respetan los derechos humanos, no te llene. Cuando todo parece indicar que tú misma eres el motivo de no encajar, ¿cómo logras encaminar esa situación cuando no estás muy receptiva y por la labor de hacerlo? Y sí, hazlo y punto. A veces forzando las cosas se consigue llegar a buen puerto. Pero cuando es algo tan forzado e innatural……….. Es difícil.

Segunda sesión

Scarlett, de dos años, se ha despertado a las 4.30 AM, c’est pour ça que ahora mismo está echándose una siesta, a las 9.40 AM. Estos últimos días he dedicado mucho de mi free time a Game of Thrones, una serie que no había tenido intención de ver por diversas razones: Para empezar, no soy muy seguidora de las novelas/películas… basadas en la época medieval y segundo, a un mes casi exacto de cumplir los 20 y con la crisis de la mayoría de edad en la mochila, la fantasía no es hoy en día lo que más me atrae. Pero me alegro de haberme equivocado porque es una buena serie en la que perder tu tiempo considerando el panorama actual relativo a las series, me atrevería a decir que de las mejores. La estoy disfrutando y merece la pena aunque no esté entre tu “canon de series”. Mi personaje favorito sería Sam, a mi parecer el personaje más puro e inocente, el que todo lo que tiene de grande lo tiene de bueno, aunque también disputa por el primer puesto Tyrion Lannister, el medio-hombre, que lo calificaría como “the boss”. Tyrion es un personaje que me genera y de alguna forma representa varios sentimientos y roles que son interesantes de analizar, al fin y al cabo, es un enano de familia bien (más bien de la mejor familia) en la que todos han resultado guapos y exitosos, y  que para su desgracia ninguno de ellos lo aprecia lo más mínimo, en realidad lo detestan. Él no es ejemplar de primera para las batallitas ni los caballitos, pero es inteligente y leído, cosa que no abunda en el programa, y a pesar de ser lo que llamamos “un buen tío” y con sentido del humor, honesto y, a priori, sin malicia, es contradictorio (a veces) que él disfrute viviendo en el Desembarco del Rey y siendo (por un tiempillo) la mano del Rey, ya que allí la desconfianza hacia los demás, la crueldad y la indiferencia es el pan de cada día, adornado con unas pinceladas, o más bien brochazos, de sangre.

“Joffrey Baratheon: If I tell the Hound to cut you in half, he’ll do it without a second thought.
 Tyrion Lannister: That would make me the quarter-man. Just doesn’t have the same ring to it. “

Para hoy, queridos amigos, os quiero dar un consejo a todos aquellos que tengáis pensado emigrar a Inglaterra: compraos un filtro de cal para la ducha. Es importante, yo no tengo uno y pronto se me caerá la piel a cachos. Yo no entiendo lo repipis que pueden ser los ingleses para algunas cosas y sin embargo, aquí el agua que te deja la piel hecha mierda y nadie hace nada… #Indignada

Tendría que hacer un análisis frecuente sobre la British People como experiencia de vida, e ir recopilando nuevas ideas, pensamientos y reflexiones a la lista. Algún día lo haré. Por hoy me desahogaré brevemente, tras casi dos meses de convivir con ellos: Para empezar, yo estoy en un condado donde se reúnen las familias más adineradas de todo el país, donde están los mejores colegios de todo el país y blah blah blah.. Pues no soporto que la peña me trate como si fueran superiores. ¿Superiores de qué? Porque me da la impresión de que piensas que no he visto una tele por cable en mi vida, o un Land Rover, o un smartphone. Y aunque eso fuese verdad, tronco, me haces sentir fuera de lugar totalmente, como si por todos mis poros se desprendiese el hedor de la envidia que siento por ti. O sea, what? ¿Pero de dónde te piensas que vengo, guapa? Y cuando te hablan tan educados y amables, pero te miran con ojos de “look at this bitch”… O te preguntan ¿qué tal el fin de semana? ¿estás bien? y en su cara ves que lo último que les apetece escuchar es las respuestas a esas preguntas… God bless me! Cuando no estás en una posición privilegiada, más vale callarte y obedecer, porque otra persona a la que no le importe vivir con las pequeñas injusticias que a ti te molestan vendrá y te sustituirá, porque como siempre me recuerda mi madre: nadie es imprescindible. Cuando mi tiempo aquí termine, si me veo con ganas, les haré saber mis pensamientos, tanto malos como buenos. Sé que no estoy concretando si lo malo sólo se reduce a la familia en la que vivo, y la repuesta es no. No huelga decir que mi familia también ha tenido cosas buenas y positivas. Ni el malo es tan malo ni el bueno tan bueno. Sólo diferencias y desencuentros. Luego te encuentras gente maravillosa, como Ilayne, creo que se escribe así, una abuela con la que he coincidido un par de veces en los playgroups, muy simpática ella, que se tomó la molestia de apuntar varios títulos y nombres de libros y autores respectivamente, para que una servidora se los ojease, y me aconsejó sobre varias actividades para enriquecer mi experiencia en UK.

Hoy es viernes. Bendito viernes. Espero con ansias mañana, porque vamos a ir Jeanne, Patricia y yo a ver 50 shades of Grey, y así desconecto un poquillo, que me hace falta. Y sí, es rubbish, pero la voy a ver igual. No me avergüenzo de decirlo por la cantidad de personas que han acudido y acudirán a verla. Pero sólo por eso. Porque es para avergonzarse la verdad…

Hace un ratillo me ha llegado “Wreck This Journal” por Keri Smith, un ¿librillo? que ví en uno de los vídeos de Yellow Mellow, y como es muy económico me lo agencié en un impulso desesperado por despertar mi creatividad. Hey guys, soy fan de Amazon.

¡Hasta la siguiente sesión!

Primera sesión

Yo hice una buena compra. Nada más realizarla, me sentí indecisa, ¿eran aquellas 81 páginas el cielo prometido? Pues hoy, dos días después de pagar por este texto, me siento feliz, y voy por la mitad (he empezado hoy, que conste). Se trata del nuevo libro de David Cantone: “Descubre tu camino: …”, un “vbloguero”, escritor, Juris Doctor, un tío con la cabeza amueblada que si hace todo lo que predica, no me importaría rezarle (estaría dispuesta a aprender y todo). Era lo que andaba buscando en estos tiempos tan confusos e intempestivos, donde no sé a qué agarrarme, por dónde tirar, donde todo se arremolina e impacta en mi cabeza creando un Big Bang que deriva, desde luego no en vida humana, pero sí en una mente nublada y en un yo interior insatisfecho. Creo que he conseguido focalizar mis pasiones, y haciendo una combinación viable de ellas, viviría, creo yo, “el día perfecto” que Cantone nos desafía a imaginar.

Me gustaría dedicarle a D. C. unas líneas porque, aún sin conocerme, ha reunido las palabras que necesito escuchar, esas que te alientan, te motivan, te espabilan, te centran, palabras que hacen que creas en ti misma, en tu valor y potencial en un sencillo librito. Le agradezco por su trabajo y por su esfuerzo, por la pasión y el empeño que pone en hacer aquello que le gusta, y por querer trasmitírnoslo. Yo de mayor quiero ser como él. Hay veces en las que tú tienes la convicción de que vales, pero tus más allegados parecen no verlo claro, apesar de que te apoyen, y eso te molesta y te hace dudar a ti también. Te quema y te desilusiona.

Y con un cambio de tuerca, hoy he podido disfrutar de otra más de las masterpieces de “El Intermedio”: tiene Pim, tiene Pam, y tiene Propuesta. Esas risas que te echas. La verdad que esto de estar en el extranjero cuánto daño hace a una persona que acaba de descubrir la emoción de la política y los debates de la Sexta Noche. Cómo los echo de menos. Y el Deluxe en Telecinco, un saludo amatxo. De todas formas, a mí el “Tic Tac” de Iglesias no me disgusta, creo que es un eslogan que resume y donde se fusionan el ansia del pueblo por un nuevo gobierno y una nueva realidad, y por otra parte, el poco tiempo (espero) que les queda a los del PP “en el pawa”. En cualquier caso entiendo que hasta El Intermedio tenga que echarle algunas críticas a Podemos para no perder credibilidad entre su audiencia derechosa, si esta existe.

Todavía padezco agujetas grado 27 debido gracias a “Circuit” un lunes de gimnasio a palo seco, por lo que voy a dar por finalizada esta primera y esperanzadora sesión de typing.

Seth Godin